martes, enero 24, 2006

** DUDAS

Cómo saber, mi querida inocencia,
si el Mío Cid fue un caballero errante,
un estratega,
un buen guerrero,
o algún apasionado delirante
que a rigor de ser cierto
fuera cuerdo.

Será clara la idea
de que existió el Big Bang
tantísimo antes
de que el cavernícola
que había en cada Cromagnon
vagara con su lanza
pesada y desprolija
entre las oquedades desiertas?

Cómo he de encontrar veracidad
en lo que dicen
fue el Circo Romano
por ejemplo
o el extraño destino
que tuvo Kaspar Hauser
y su entorno secreto?

O si existieron Hamlet,
Amenofis,
Ulises,
Sandokan o Cisneros,
y quién de puño y letra
desangró para siempre
la soberana duda
sobre los manuscritos vivos
del lejano Mar Muerto?

Cómo saber, mi querida inocencia,
lo que ocurrió deveras
desde que el mundo era
una argamasa ígnea
de gases envolventes
girando por el cielo en rara elípsis
parsimoniosa,
lenta.

Si ni siquiera sé
de la frontera
entre lo agnóstico y lo religioso
entre lo bueno y lo execrable
entre lo elemental
y lo complejo.

Si ni siquiera sé
quien me gobierna