miércoles, marzo 17, 2010

** CUCARACHAS

Asco suelto,
mutilación del gusto,
aborto del espanto,
pobre bicho.
Brillo exento,
adalid de la mugre,
enemiga irredenta
del represor cepillo.
Sucia muestra
de amor por lo podrido
en húmedas jornadas
de insoportable estío
las valoro por nobles
(y lo digo bajito)
hasta creo que envidio
su dignidad de siglos.

miércoles, enero 25, 2006

** DOBLE VIDA

Tengo, mi querida inocencia, el vaivén de la utopía
mareando mis adentros.
y una loable doble vida de ostra por un lado
y de bullicio findeañero por el otro
Toda esa melange de rasgos ciclotómicos
embutida en un humilde cuero
de serpiente agazapada.
Sé que mis contradiciones
alteran al as de los siquiatras,
que mis espaldas, sin dudas,
irán a erosionar al diván mas mentado
y cuando todo se aclare
como se aclara el alba
solo seré objetido de estúpidas pedradas.
Todo lo que acontece me agrada y me desgarra,
me atosiga y me alivia, me agobia y me distiende.
Pero veo que es así
y no creo ser el culpable de estos desplantes
naturales en un imberbe.
Es que a esta doble vida de ermita y carnaval
la han tallado los muchos que se dicen austeros,
imparciales, severos, objetivos y justos,
mensajeros del bien, salvadores del pueblo.
Me atormenta pensar, mi querida inocencia,
que habrá de terminarse en el preciso instante
en que los genuflexos de galera y bastón
abandonen el séquito y se llamen a sosiego.
O sea cuando las vacas sepan surcar el cielo.

** EL TRISTE FINAL DEL PEON NARCISO IRIARTE

Se fue como llegó, por jornalero,
forzando decisón, rumiando broncas,
maltratando su orgullo, agachando la cresta,
esquivando el ardor de la derrota.

Ni un alma se acercó a roer su lástima
ni un perro ni un buchón de los que andan
oliendo la osamenta, mostrando sus heridas
detrás de quien del morbo hace su causa.

Nadie se percató de su virtual silencio.
Solo la cerrazón regó su entraña.
Nunca trepó a los muros que separan su mundo
de lo que un ser normal supone trampa.

Se arrinconó la luz obviando su morada
a metros del final, como en un prisma
que disgrega en retazos su efímera presencia
y en el cortante espectro halló la calma.

Ni las moscas zumbaron a su suerte vencida
como el réquiem cansino que obligado convoca
a elaborar el duelo, a cumplir el deseo
patético y final: tensar la horca.-

** EL CALMO

Nunca ha sido un virtuoso
Tebaldo de la Peña
en el difícil arte
de decir lo que piensa
Nunca labró una rima
ni lustró con franela
al inquieto exhabrupto
que descarta la ofensa
como norma de vida
Tebaldo de la Peña.

Su adultez lisa y llana
acató con frecuencia
tanta disparidad
entre hambre y opulencia
solo por no saber
demostrar entereza
aunque acabó gimiendo
como quien se flagela.
Entre largas mateadas
Tebaldo de la Peña

apiló frustraciones
solo por ser honesta
su esperanza de vida
tan lejos de las ciencias
que solo por la radio
y algún loro poeta
supo de su existencia
mas allá, monte afuera.
Siempre anduvo a los tumbos
como buena madera

herida en la jangada
de astillada corteza
sin reclamar siquiera
un lugar en la hacienda
para agitar en parte
su bronca de ginebra
Pobrecito, dijeron
los que armaron la rueda.
El patrón lo gorreó
y ni puteó siquiera.

Su amalgama de huesos
rodó por la catrera
y una pava bullendo
sobre la brasa incierta
se convirtió en testigo
de aquel corte de venas
asestándole un poco
de natural vergüenza
a su ignota existencia
Tebaldo de la Peña.-

** VOCACION DE BURGUES

Supe reirme con ganas, mi querida inocencia,
del burguesito virtual que se bebió de pronto
la sal de mi paciencia.
No espero su perdon ni siquiera el desvelo
por esa esrafalaria manía de creerse
un sólido magnate
a espaldas de este pueblo.
No espero su perdon, mi querida inocencia,
por matarme de risa con mis mejores armas
de sus investiduras, de su paso arrogante
y de esa voluntad que muestra con empeño
cada vez que se alista para emprender el viaje
hacia lo que vislumbra será solo el comienzo
de sus horas de gloria
en el limbo paterno.
Para que se haga fuerte en nombre del capricho,
funde sus intenciones en el crisol del hambre
previendo lo carnal en su pérfida agenda
cuando su cholulismo bucea en el desastre.
No espero ya el perdón del servil burguesito
cuyas cuestiones tácticas, mi querida inocencia,
asignan al pecado el rarísimo efecto
de compartir la mesa de sus dorados sueños
con las atribuladas loas
de algún paciente siervo.
Jerarca trasnochado entre sus nobles pares
de sinrazon altiva, de miles de aspavientos,
mientras la mezquindad siempre bien entendida
viste sus etiquetas ante el obrero hambriento.
Me río sin miramientos, mas no exijo perdones
me río de su existencia de corte avasallante
y de su voluntad que a tientas deja márgen
para que mi impotencia
insista en ser amable.-

** MARIA GREGORIA SANCHEZ

Paredes de bolseado color ocre.
Puertas verdes, bien altas,
ruidosas y pesadas.
Nadie que reconozca alguna de sus salas
habrá de cuestionarse su orígen nada santo,
tampoco endemoniado.
Orígen, nada mas, simpático y osado.
Pervertida razón para ganar el mango.

Por entre el enrejado de toscas pinceladas
en las noches de luna de un verano sin mares
ni recursos mundanos
va tejiendo su trama de placer exaltado María Gregoria Sanchez:
una hija de un año.

Del gallo hasta un ocaso de tibia resolana
solamente entendible detrás de las persianas
el juez, el intendente, el edecán de turno
y hasta el médico obeso y un croto de la plaza
le invadieron la cama.
Casi a regañadientes dejaron sus migajas.

Allá está, resoplando.
Una tarde difícil de valores cambiados.
Soledad de mateada con cierto gusto a bronca.
La visita indeseable, el goce tan fraguado,
amoríos que duran lo que burbuja loca
en medio de un tornado.

Y, cruzando la calle,
el pueblo en el estrado blandiendo cuanta piedra
se presente a su paso.
Solo la hipocresía les calienta las sienes
aunque ella se revuelque jurando y perjurando
que quien mas o quien menos
por su casa ha pasado.

María Gregoria Sánchez: una hija de un año.

** MI SUEÑO

A veces, mi querida inocencia,
me incomodan las ansias
por gritarle a este mundo de cuencas resecas
cómo tengo un tibio sueño
enclaustrado en arcón imaginario
donde hibernan mis bríos de loco adolescente,
sueño fecundado en el crepúsculo
de un domingo totñal
regado con las lágrimas
de una canción vacía
e irremediablemente àpasionado y mudo
como solo en los sueños se suceden las citas:
eclécticas, rebuscadas, amorfas
y con esa enorme carga de irrealidad
distintiva de lo onírico.
Es un sueño distinto.
Se prende como abrojo a mis secas entrañas
abriendo todo rastro de natural conciencia,
adormeciendo mi modo de sentir la fuerza
que vulnera lo incierto.
Tengo un sueño distinto, mi querida inocencia,
un pequeño deseo ya preso en el recuerdo
de mis primeros golpes,
y aunque apacible y grato
se esparce y se arrincona
como tenue hojarasca en la ventisca helada
para bien de mi espíritu,
para un formal retorno al culto de lo honesto
se deshojan sus alas.
Tengo un sueño encerrado
en el arcón imaginario
donde hibernan mis bríos de loco adolescente,
compañera de lecho,
altiva centinela de mis noches de azares,
escudera y amiga,
razón de mis desvelos,
por cómplice y amante, por dueña del secreto,
por ser llanto de risa
usted tiene la llave.

martes, enero 24, 2006

** LA VERGÜENZA


Adonde fueron a morir
mis placeres frustrados.
Dónde se cuecen las tísicas habas
de lo simple, de lo llano.
Donde habrá de agolparse
el alud de mis principios
antes de adormecerse para ser ellos mismos
latente y hegemónica fuerza
ciega a la luz del día.
Adonde fueron a gritar mis gritos?
Cerca de qué mansedumbre
regurgitaron calma?
En el vientre de que madurez
esperan ese parto
tan breve y solitario
que los vuelva a la luz
para ser escuderos
en la dura labor
de anular la sordera
del hato de alimañas
que me ronda la vida.
Adonde fue a encallar
aquella triste barca
de sueños lacerados
pero nunca vencidos.
Qué corriente arrastró
sus vitales designios,
cerca de qué arrecifes
zozobraron sus fuerzas
para ser navegantes
del mar de la vergüenza
donde pudren sus cargas
los galeones hundidos.-

** EN DEFENSA DEL JUSTO

Defenderás al justo
cuando las utopías
carcoman hasta el centro
de tus huesos mas duros.
Cuando de hablar se trate
lamiendo lo profundo
de una causa tan dulce
tan claramente simple
y vieja como el mundo.
El canto de sirenas
profesará su culto
entre las oquedades
de cerebros enjutos
sin mas gloria encubierta
que el valor de sus puños
diestros an amasar
agonías y lutos,
odiosos testaferros
de un corazón sin pulso
que habrá de consumirse
en un crisol oscuro.
Porque ante el mismo diablo
defenderás al justo.

** MIL y UNA FRUSTRACIONES

Debiera saber un poco más
de mi vértigo
o de ese raro instinto
que asola, vaya usted a saber
cuál de todos mis torrentes internos,
como si bulleran de a uno
entre la permanencia de los logros postergados.
Tal vez allí pernocte la razón
como engarzada en una latencia póstuma
y saque brillo a tantos disfraces de ocasión
como vidas anteriores sepa recrear.
Debiera aclimatarme algunas veces
a esta insípida muestra de placer frustrado
e invocar lentamente, casi sin intentarlo,
aquellos tiernos desvaríos
de mi cuasi adolescencia
rebosante de histriónicos y fraguados desvelos.
Debiera de asumir
aunque tan solo fuera para salir del paso
que nadie que se precie de morir recordando
ha de poder sentarse en un rincón de privilegio
solo por ser innata su predisposición a las lágrimas
ante lo inevitable del serpenteo del tiempo.

** DUDAS

Cómo saber, mi querida inocencia,
si el Mío Cid fue un caballero errante,
un estratega,
un buen guerrero,
o algún apasionado delirante
que a rigor de ser cierto
fuera cuerdo.

Será clara la idea
de que existió el Big Bang
tantísimo antes
de que el cavernícola
que había en cada Cromagnon
vagara con su lanza
pesada y desprolija
entre las oquedades desiertas?

Cómo he de encontrar veracidad
en lo que dicen
fue el Circo Romano
por ejemplo
o el extraño destino
que tuvo Kaspar Hauser
y su entorno secreto?

O si existieron Hamlet,
Amenofis,
Ulises,
Sandokan o Cisneros,
y quién de puño y letra
desangró para siempre
la soberana duda
sobre los manuscritos vivos
del lejano Mar Muerto?

Cómo saber, mi querida inocencia,
lo que ocurrió deveras
desde que el mundo era
una argamasa ígnea
de gases envolventes
girando por el cielo en rara elípsis
parsimoniosa,
lenta.

Si ni siquiera sé
de la frontera
entre lo agnóstico y lo religioso
entre lo bueno y lo execrable
entre lo elemental
y lo complejo.

Si ni siquiera sé
quien me gobierna

miércoles, enero 18, 2006

** LOS CAGATINTAS DEL PUEBLO

Estas líneas, mi querido cuaderno, están dedicadas a don Anselmo Pietrofocchi y su mujer Amanda: pequeños terratenientes locales y activos miembros de la Sociedad de Beneficencia, de dos o tres Cooperadoras y miembros también de una logia con apellido inglés cuya función no se sabe muy bien cual es ni tampoco que requisitos hay que cumplir para ser aceptados en ella. Grandes benefactores, los Pietrofocchi, pero cuando se les cruza un chico de los mal llamados "barrios bajos" optan por cruzarse ellos tambien pero de vereda, además de mascullar no sé que cosas referidas al color de la piel de este último.

Habría que verlos
mostrando su prosapia
que se remonta a algún lejano barco.
Su relación de estiércol
con el vulgo
no es para nada casual,
mas bien es de asco.

Habría que ver
su napia resingada.
Su ilustre amor
por placas y por lustres,
si larga data en sindromes morales
aunque con la moral y el bien
asean sus tujes.

Mírelos desfilar
mostrando su elegancia
a las diez de un domingo,
revoloteando el atrio
deseosos de plasmar
pingüe arrepentimiento
pura formalidad
para coimear al santo.

Allí van
como loros, cuestionando
lo que su pontificio saber
pinta de negro
no por iluminados, señor,
son solo cerdos
que encubren el hedor
rezando salmos.

De igual sentir
sus vástagos encaran
aquella triste experiencia que acometen:
que "mastienes", "masvales",
algo fuerte
entre la sociedad virtual
que los contiene.

Cagatintas, cholulos,
socarrones,
perfectos adulones
de la diosa "Hectárea".
No hacen mas que plagiar
aspiraciones
y aglutinar cual cófrades
sus mañas.

Los aires de progreso
que proclaman
se contrastan de plano
con el resto
de sus cien mil cinturas
reaccionarias
que apestan la cultura
de mi pueblo.

miércoles, diciembre 21, 2005

** TU FUGA


Ronda en la pieza
alquilada
el espectro de tu
fuga.
Sin exageraciones
te comento
que aprendí a convivir
con sus desplantes
hojeando a Baudelaire
regurgitando a Lorca
repitiendo a Voltaire
mentalmente,
persiguiendo el vaivén
de tu sombra.
La cerrada garúa
pareciera impregnarse
en los goznes helados;
atravesar los vidrios
y alojarse
junto a mi rescoldo ínfimo
que aun arde.
Mate y galletas,
claroscuro,
desolado rincón
del atelier desnudo.
Naturaleza muerta,
telarañas,
óleo que luce opaco,
inconcluso.
Desacertada nota
que se expande
hasta alcanzar
la dimensión de un himno
transformando
de plano
en toscos ruidos
toda profanación
a tus embrujos.

** AY, PATRIA MÍA


La cara desdentada, el grito mágico
y el sol de mazapán
a modo de pequeña horma dorada
parecen ser sus rasgos distintivos
cuando la decadencia
absorbe lo posible
evidenciando un enjambre colectivo
que circula sin ganas.
La figura descarnada y vieja
se hace gigante
y en cada rincón que pide calma
un bostezo adormece sutilmente
sus músculos y fuerzas trasnochadas
ejecutando el gutural silbido
al margen de la música
muy cerca de la nada.
Tormento a quemarropa
alicaído espejismo de lo que fue
perdiéndose de a poco.
Tras los muros silentes de un poema
refugiado en las sombras
el jubilo insondable de la causa
alimenta en el festín su trama:
aglutinante, a veces descentrada
nutriéndose del néctar maloliente
de sus copas volcadas.

** AL QUE LE QUEPA EL SAYO, QUE SE LO PONGA


Casi siempre cae el agua
de a sorbitos
sobre mi pueblo chico,
pueblo hermoso, pueblo de calles anchas,
pueblo bien conformado,
pueblo de aspiraciones
algo mas complejas
que esperar del cielo
la gota salvadora
de una buena cosecha.
Pueblo de ideas cercadas
por la obsecuencia cómplice
enroscada al abdomen
de un cierto clan malsano.
De acantonadas crestas
erguidas en el llano
de una hipócrita gesta
de señoritos blancos.
De esa infamia instalada
en torno del deseo
de una legión de pobres
que mira ensimismada
los siniestros albores
de un carnaval de trampas.
De la gloria obsoleta
de un patriarca taimado
que vomitó su clase
en el centro del charco
donde niegan pisar
sus servidores cautos.
No existe mas romance
entre el tul de su fronda
que el cínico realismo,
aquel que solo borra
lo que se desmorona
en forma de cascada
sobre el otoño ingrato
de sus barriadas toscas.
Casi siempre cae el agua
en mi pueblo dormido,
quien de pronto exagera
al proteger sus símbolos,
igual que alguna gente
que usurpa sus dominios
y del mundo en tinieblas
ya se siente el ombligo.
Pero a decir verdad
el formal pueblo chico
íntimamente sabe
de mi secreto a voces
prudencialmente amorfo
naturalmente díscolo
porque a riesgo de andar
con tontos servilismos
mi devoción por él,
por su áurea y sus caprichos
se orienta al mas gentil
y humano fanatismo.

** TE SALUDO, UTOPÍA


Bienvenida utopía,
te saluda el anhelo,
quien mas que ser tu amigo
desea gastarte a besos
como un enamorado,
como un amante en celo,
forjando en la distancia
el valor de ser tierno.
Quiero una voz de alondra
para trinar tu credo,
recostarme en tu vientre,
estrecharte los dedos
y entre el sudor caliente
que genera mi lecho
emplazar, utopía,
tu abierto par de senos.
Bienvenida por siempre
a este jardín de enero
saturado de orquídeas
que no marchita el tiempo
y al que ortigas ni cardos,
ni el mas dañino insecto
salpicarán por bestias
su lesivo elemento.
Bienvenida, utopía,
voy a ser tu escudero
y a quien se ufane sabio
ante el fin de los tiempos
esgrimiendo porfías
acerca de tu duelo
lo enfrentaré en la arena
imparcial del espejo,
le contaré detalles
de tu vida y mi apego
por refrescarle un tanto
su memoria de cerdo

** EL CACHO


Como la viva imagen
de un rosarino chanta
se regodeaba el Cacho
entre parentesis
de rubia,
sabrosa,
apetecible
jarra de níquel
y cerveza fria.

Con los codos haciendo
sendos pozos
en el estaño desabrido
del mostrador barato
aspiraba un lento
cigarrillo negro
y enturbiaba aun mas
sin proponerlo
la integridad viciada
del agobiante antro.

Rodaba por las rutas
en su anejo Mercedes
nuevamente.
Volvió a estar en la armada
y revivio de un golpe
su exitoso periplo
por el cercano oriente.

Siguio siendo aquel hombre
de aquel faro
de aquella bahia extraña
de nombre aglutinante
que al amparo de un atlas
sin pizca de inocencia
resultó inexistente
a pesar del capricho
de pretenderla cierta.

Y trepó al Aconcagua
pleno de soledades,
y con su compañero
que una vez llamó Pedro
otras Juan o Santiago
atraveso La Mancha
tan solo por saber
lo que sintió
el hidalgo.

Unas veces
poeta
enamorado a mares
de una condesa
húngara,
bañero en Cadaqués,
navegante en Barbados,
supo ser astronauta
y artesano
en El Rastro.

Como la viva imagen
de un rosarino chanta
se regodeaba el Cacho
entre paréntesis
de rubias,
sabrosas,
apetecibles
coristas del Follies
(y alguna que otra verdad a medias).
Amén

** TE BUSCO (a 25 años del golpe, 24/3/76)


Te busco, dictador,
yo soy la muerte.
Soy la misma que lame las heridas
de pensativa fobia
de memoria elevada al por que
de tu semilla.

Te busco dictador
mas no detengo
mi placer por llevarte entre mis huesos
regurgitar la flema
que revuelve la asesina inquietud
de tu cerebro.

Te busco, dictador
yo soy la muerte.
No hace falta que mires a mis cuencas
restando trascendencia a lo que intuyes
será el fin de mi pacto
en tus tinieblas.

Te busco, dictador
y a tu refugio
ya lo tengo cercado, aunque te opongas,
solo falta la puerta de los hechos
que atraviesen al fin
de tus historias.

** EL LIRICO


Aunque me quiebren huesos
y seccionen en miles
de pequeños trozos
cada humilde porción
de mis entranas
estaré de tu lado.
Aunque ellos ventilen
todos mis errores
y orinen con orgullo
ante mi tumba
estaré de tu lado.
Aunque mi pobre dignidad
sea sometida
por la acuciante cerrazón
que atenta
esos principios
de los que nadie habla
estaré de tu lado,
patria.

** PARA ERNESTO

Cuentan que
un ave perdida
en el gris cielo
de tormenta
cantÓ hasta enmudecer
esa mañana
sin precisar
el sitio exacto
donde ocurrió
la afrenta.
Juran oír
jirones de lamentos
en el tornasolado
espejo
tedioso y desgastante
del campo.
No se percatan
sin embargo
del aura vengadora
que reviste
toda forma
de vida segada
injustamente,
transportándola
a un limbo
donde crujen
los miedos,
se agiganta
la lucha
y es parido
un valiente.

** POETA


Resplandor en la niebla.
Oculto panorama de las noches cerradas.
Gracia inalienable que se forja
en el suspenso mismo
del que se cree guerrero.
Así son los versos que socavan
el mar de fondo trágico,
la borrasca donde sumisos accidentes costeros
fabrican arrecifes inmutables
elevando serviles la marea
hasta que en el ultimo rincón de la foresta
no se distinga el cielo: toda agua.
Resplandor en la niebla.
Valeroso velero que ejecuta a destiempo
el insondable periplo en la tormenta.
Poeta que le canta a los de abajo,
lucero matinal que se despierta
derritiendo la escarcha,
maldiciendo metáforas,
reivindicando luchas,
desangrando sus miedos.

** BOCANADA DE BRONCA

No concibo que el hampa me dirima
ni me envuelva con sus trajes de cordero
ni que asole aquel estúpido agujero
que han de ensanchar sus aires de letrina.

No concibo que toque con sus alas
mi libertad de pájaro arropado
tan solo con el signo misterioso
de ser lugar común del desamparo.

No habré de concebir de ningún modo
la críptica razón que los delata
ni volveré a ser pan de aquella ingrata
festichola que alzo sus sucios oros.

Triste abrirá su asco el intelecto
que avergonzado en el pantano espía
linaje atroz de usura y travestismo
conocedor de rejas por sombrías.

No tolero que arrojen sus migajas
ni que enciendan faroles por luceros
queriendo atemperar logros con trampa
virtudes de tahúr, hábiles dedos.

Solo cuento con párpados mojados
así la suerte roza de a cachitos
esta larga agonía deslutada,
me asiste sucio catre y revoltijo.

o es muerte lo que huelo por las noches
de hambriento frío y alma derrotada
por valores de plano revertidos
con el cuero partido en las heladas.

No me sopla mas viento que el sudeste
se cayo la razón como si nada
busco elementos nuevos en las sombras
que den pizca de vida a mis hilachas

Sol del poniente entorna moribundo
el turbio ruego de la fe gastada:
cruz piquetera , pensamiento errante
bocanada de bronca entre mil parias.

No tengo ya mas gloria que el remiendo
he atrofiado la voz de poco usarla
el denominador común de mis desvelos
es soportar la fobia de otra casta.

** ENDEMIA

Ay,
como si la nostalgia no fuera
un mal endémico...
Quien se lo explica
con lujo de detalles
a mi espejo.
O a mis viejos amores
de fina adolescencia
que sumerjen y buscan
la razón que los lleva
a horadar en su esencia.
Quién carga con las culpas
de pretender ser alguien
en las tierras del resto
y se encarama

al árbol de una sabiduría
tan distante y ajena
como su propio ego.
Ay,
si la nostalgia
no resultara ser
un mal endémico,
recorrería las sendas
malgastadas y truncas
de un destino de claustros
sensibleros
rompiendo la amalgama
que sostiene mi historia
de frustrado hombre/niño
jugando a ser ingenuo.

RESURRECCION DEL CIRCO

En una cuadriga
de espolones de oro
se acercan los sueños
perversos del circo.
Agitado jubilo
cae desde las gradas
como el sortilegio
de un frenético himno
y los pies trastocan
en la arena densa
su tamborileo
de miedo al absurdo.
Temor que se forma
en el alma misma
y expresa un deseo:
desconfiar del mundo.
Desde el coliseo
la gloria se achata.
Pervertidas voces
auspician el triunfo
de quienes persiguen
por mero sistema
el morboso ardid
de traicionar
su culto.

LIMBO OTOÑAL

Se recorta entre las nubes de este otoño
una especie de subcielo,
quizás emparentado con el limbo
donde van a existir las almas rotas.
Se recorta entre las nubes de este otoño
una figura triste devenida en lluvia
que resalta aun mas mis animosos miedos,
característica ilógica del frío recurrente
que remata sus horas en los parques helados.
Se recorta entre las nubes de este otoño
un halo de sinrazón desaforada
que hasta llega a robar la emblemática forma
de ser secreto a voces la languidez de mi alma.
Dura labor la de este jóven otoño
quien mancillando con su traza siniestra
todo lo va mutando en el contagio desgarrador
de la gris melancolía solapada
que me ha tocado en suerte.
Llueve sobre el césped,
llueve y se recorta la etérea figura de la marea de nubes
que vuelve a instalarse, como en cada tormenta,
imponiendo su figura de ostrilión cósmico
con la infesta tarea de endurecer el cielo
desmenuzando así los últimos resabios
de este amor inconfeso y no correspondido.
Dura labor la del joven otoño que me ha tocado en suerte
regurgitando de a dos pasión y miedo
con el helado silbo de esta canción adormilada
instalándose en el regazo abúlico y siniestro
de ese limbo donde van a existir las almas rotas.

EL DOS DE ORO (un tango, ya que estamos...)

(suerte de tanguito a la memoria de mi tio Ñacu, que alguna vez supo ser cantor de Fresedo)

Lo conocio a Fresedo
antes que a Cristo
y su perseverancia logró
lo que algun sabio
hubiese bautizado disparate.

Cantor de los de antes,
laburante,
reo entre los mas reos
y sicario
de aquel caparazón
de dinosaurio
que son los adoquines
de la calle.

Maestro en una escuela
cuyo ejemplo
aligeró el concepto
de atorrante
con que hasta el
argentino mas sectario
se hubiese confesado
tolerante.

La musa inspiradora
de su vida
supo de la virtud
de estar volviendo
despues del mas ingrato
desenfreno
de "setenta y la sota"
mas el vuelto.

Sotto voce (en voz baja)

Sotto voce
que los pobres son muchos.
Que las aguas podridas
entorpecen el rumbo
de nuestras vaguedades,
de nuestros artilugios.
Sotto voce,favor
sotto voce
que no hay encanto puro
ni placeres seguros
ni forma que disponga
la razón del escudo
con que cubren sus fuerzas
los que pelean desnudos.
Sotto voce
socio en la pelea
que el enemigo
casi siempre acecha
y toma como propia
su escuálida cosecha
aunque magra y sin tierra
no acatando mis tretas.
Sotto voce,ministro,
hable bajo
que las paredes oyen
su patriótico insulto
y la cruel medianera
que separa el palacio
del callejón oscuro
se puebla en madrugada
de entumecidos pulpos
que desgarran el celo
con que cuido mi absurdo,
hipócrita, perverso
y anhelado discurso.

LLOVIZNA


Cae el agua entre mis dedos
no sé como hacer pero se escabulle
y mis cabellos se sobresaltan
y mi piel acusa recibo
de tremendo escozor,
garúa.
Y yo sin una mínima fuerza
para volcar en un latido ronco
ese gemir de amor
por lo que como el agua
se escurre entre mis palmas.

LLUVIA

Llueve sobre el cesped
llueve y se recorta
le eterea figura
de la marea de nubes
que vuelve
como en cada tormenta
a imponer su figura
de ostrilion cosmico
eclipsando
el diafano cielo
de un verano en el barrio.

DE RODILLAS

De rodillas
viendo como se apasionan
en cosechar aplausos incoherentes
tras las citas
y acordando exabruptos
trazados de antemano tras un puente.
De rodillas
sintiendo en carne propia
el inminente final de nuestra historia
a la manera del cordero degollado
suplicando en su idioma.
De rodillas
nos vemos uno a otro
como estéril postura en la pelea
donde se queman todos los emblemas
en nombre de la paz y la justicia.

DICEN




Dicen que estoy llorando
por las sombras
de tu espectro.
Dicen que es un lamento
marginado
de la vida.

Dicen que si hay regreso
todo sera pequeño.
Que suave estará el sendero
que me lleve
a optar
por el reposo
ajeno.

Dicen que ese reencuentro
me hallará
sumido en el derrumbe
que atesorando tedio
y virtual pesadumbre
solo cavará
un bache en el mar
de los deseos.